Coaching Ejecutivo
Comprimir un coaching de seis meses en tres meses de trabajo real.
Una gerente recién promovida trabajaba con un coach ejecutivo fuerte. La química era buena. Las sesiones eran productivas. Pero meses adentro, ella y el coach seguían dibujando el mapa — no caminándolo.
La situación
Una líder con futuro, un coach capaz y un proceso que aún se estaba calentando cuando debería estar en movimiento.
La pregunta que fuimos a responder
«¿Dónde está realmente la palanca de esta líder — y puede el coach verla en la semana dos en lugar del mes cuatro?»
Cómo se hizo el trabajo
- 01
Aplicamos Personalidad Penta y Evaluación de Liderazgo antes de la sesión tres.
- 02
Facilitamos un debrief a tres: la líder, el coach y un profesional de Luks Prisma.
- 03
Reformulamos el contrato de coaching alrededor de dos conductas específicas, no de una meta general.
- 04
Fijamos un check a 90 días contra esas mismas dos conductas.
Qué cambió
El proceso terminó antes de tiempo con dos cambios conductuales que el jefe directo pudo nombrar sin que se le preguntara.
-
El coach reportó la fase diagnóstica más rápida en años.
-
La líder siguió usando el marco de la evaluación después del cierre.
-
La empresa adoptó la evaluación pre-coaching como práctica estándar.
El principio detrás del caso
«La evaluación en un proceso de coaching no está para decirle al coach qué hacer. Está para darle al líder algo concreto sobre qué trabajar — antes.»
Aplicaciones relacionadas
